Visité a A. en su oficina con vistas a la calle. De hecho, la oficina ESTÁ EN LA CALLE, situada en un bajo comercial, con amplia cristalera. Es uno de esos sitios en los que tú ves a la gente y la gente te ve a ti sentado frente a un ordenador, simulando que trabajas cuando, en realidad, estás bajando de la red todos los estrenos de los últimos 17 meses. A. sustrae muchas películas y se queja cuando, en ocasiones, pulsa el play y ve aparecer a Azlea Antistia en vez de a Tom Cruise. He dicho que se queja y ello me extraña porque A. es varón, de 27 años.
A. se dedica a la cosa esa de coordinar a los gremios y lidiar con LOS CONSTRUCTORES, todo ello muy masónico y sectáreo. A. es una persona emprendedora, lo que desmoraliza y acongoja; sobre todo si estás anclado y encasillado en una actividad tan mongoloide y poco concreta como escribir y sacar fotos. El caso es que A. recibe currículums de gente que NECESITA TRABAJAR sin cobrar, sólo para pulir otra línea en su expediente, de gente con nivel alto hablado y escrito de inglés, de gente con el B-1 y coche propio, de gente con carrera de cinco años, de gente PREPARADÍSIMA para la vida que, sin embargo, QUIERE TRABAJAR GRATIS en un sector que no tiene absolutamente nada que ver con lo que los funcionarios de la universidad pública le enseñaron.
En una ocasión, en Bilbao, en el ocaso de la carrera de Periodismo encontré una carta sin abrir en una papelera. Dado que alguien la había tirado, me hice con ella, a sabiendas de que NO ESTABA VIOLANDO ninguna ley. Lo que leí me deprimió tanto que, desde entonces, asocio la palabra currículum a COSAS MALAS. Recuerdo que la persona titular tenía el título de MANIPULADOR de alimentos, que había realizado mil trabajos diferentes, que era CARNE DE PROLETARIADO y que ahora ofrecía sus servicios a un centro de día, situado en el edificio en el que vivía de estudiante, de ancianos. Los responsables del centro ni se habían molestado en abrir su carta. La recogieron del buzón y la tiraron a la basura, repleta de publicidad del Carrefour y clínicas de adelgazamiento de nombres crueles (¿He hablado del gimnasio Metamorphosis de Nueva York?). De ahí que yo recogiera la carta, la abriera y leyera.
En otro orden de cosas, he pagado 8,88 dólares por contar con dominio propio y poder entonar uno de los CANTOS AL EGO más indecentes y despreciables que existen. El proceso ha resultado tan largo, arduo y duro que me veo incapaz de narrar mi travesía por el desierto. Sólo mencionaré que debido a mi PREOCUPANTE INUTILIDAD para desenvolverme en ciertos ámbitos vitales, una empresa de Kentucky se hizo con el dominio www.gontzallargo.com durante varios días. Imaginarían que se encontraban ante al título de la nueva novela de Dan Brown o la nueva bebida de Coca Cola e iban a ganar cantidades pornográficas de dinero. Días después, lo soltaron debido a noséqué razón y por fin, PUDE COMPRAR MI PROPIO NOMBRE. Qué situación más imbécil, por dios. Así, les invito desde ya mismo a que pinchen aquí una y otra vez, en un bucle interminable. Pinchen aquí, diablos, AQUÍ para entrar y volver a entrar, para moverse y, sin embargo, seguir en el mismo sitio.
Hablando de Bilbao. Hablando de mi nombre. Lo tengo porque mi madre lo vio en un cartel, en Bilbao, cuando la población de las provincias vascongadas estaba SOBREEXCITADA con la posibilidad de bautizar a sus hijos con nombres vasconitas. El cartel era de Gontzal Mendibil, un cantautor muy de aquí que recientemente sacó un nuevo disco. Por cuestiones obvias, me siento extrañamente unido a ese hombre, a pesar de no haberle escuchado nunca entonar una nota. Sin él no tendría un nombre tan MANOWARIANO (Gonzalo viene a significar “dispuesto para la lucha”, según un azulejo de cerámica visto en El Corte Inglés), de hecho, sin él no tendría nombre, lo cual es mucho... o POCO, según se mire. En Bilbao, de nuevo, vi hace unos meses un cartel del nuevo disco de G.M. Decidí fotografiarlo porque ese cartel tenía mucho de biográfico y justo cuando la cámara hizo CLICK, un hombre pasó por delante. Miraba el cartel con la intención remota, imagino, de ponerle a su hijo el nombre que estaba impreso.
Olviden sus problemas y visiten una nueva galería de fotos, y un par de reportajes sobre El Puerto de Santa María y el volcán Masaya de Nicaragua. Verán cómo se sienten más libres, más felices...
Dios que cosa tan surrealista!
Querer comprar tu propio nombre y que acabe en manos de unos empresarios de Kentucky. Imagina que eran los del Kentucky Fried Chicken y que tu nombre huela para siempre a aros de cebolla fritos y a nuggets.
Bienvenido!
Por cierto a ti también te he añadido, sin preguntar, se que no te importará.
Publicado por: Blackstar | lunes, julio 18, 2005 en 08:02 p.m.
Mola lo del dominio comprado por la empresa de kentucky, me imagino a un obeso americano comedor de patatas comprando y revendiendo dominios desde el salón de su casa en calzoncillos. Me parece que lo que querían es revendértelo a tí y ganárse algún dólar, sin percatarse que era el nombre de una persona.
Por cierto, neng, has recibido mi e-mail?
Una abraçada.
Publicado por: Kilgore | lunes, julio 18, 2005 en 08:18 p.m.
Qué mirada tan profunda tiene Gontzal, por Dios!
Me intriga el título. Hace referencia a que nunca has realizado ningún trabajo basura? Es que el post ése del foro ese de la web esa que tu conoces me parece muy interesante.
Un adicto a descargar películas del e-mule consiguió el video de Paris Hilton intentando bajarse Los Increibles. Y no se quejó. Nosotros tampoco.
Publicado por: Troutman | martes, julio 19, 2005 en 08:35 a.m.
Una persona a la que le enseñan a pronunciar su propio nombre en un euskaltegi merece mi reprobación.
Publicado por: D. | martes, julio 19, 2005 en 09:32 a.m.
Ayayayaya... vamos por partes...
Me desconecto tres días del interné y al volver veo que L. tiene un blog! Qué grande! Me meto ya mismo en él... y gracias por linkarme, por supuesto. Lo leo, lo leo...
R: no he recibido ningún mail tuyo últimamente así que Terra me la ha vuelto a jugar. Me extraña, porque con tus mails nunca he tenido ningún problema. Reenvíamelo, neeeeng!
El título es, como el 75% de los títulos del blog, la traducción al castellano de alguna canción... En el caso de hoy, es la que estaba escuchando ayer cuando finiquitaba la entrada: I Never Picked Cotton del Unchained de Johnny Cash. También estuve tanteando la posibilidad de titular algo con el Euphoria Morning (que 6 años después de comprármelo no lo veo tan malo, malo) y Temple Of The Dog... Mi vida laboral es extraña porque hasta los 20 años no había pegado ni golpe. NADA. Luego empecé a ejercer como becario y de ahí directo a freelance. Sólo he trabajado de una cosa en mi vida.
En el infausto euskaltegi de la calle Colón, me enseñaron a decir mi nombre en guipuzcoano (Gontzál) cuando yo siempre lo he dicho en vizcaino (Góntzal). Valiente energúmena la señora, cómo se puso.
Publicado por: Gonzo | martes, julio 19, 2005 en 10:21 a.m.
Ni puto caso, Gontzál rima con chacal y fatal, y Gontzal con Mendibil, así que elige.
Publicado por: Troutman | martes, julio 19, 2005 en 10:34 a.m.
Desde que has cambiado el dominio me sale tu blog como a modo prueba de fallos o algo similar. Como la letra más grande y con unos espacios que parecen galaxias, y con otra letra.
¿es problema de Mozilla? Llevo usándolo meses así que no creo.
Publicado por: Blackstar | martes, julio 19, 2005 en 10:48 a.m.
Connio, primera noticia que tengo. Yo lo miro desde Mozilla y desde Explorer y va todo perfecto...
De hecho, no he cambiado nada, sólo he redireccionado el asunto y la página está alojada en el mismo sitio que antes...
Creo que este es un caso para nuestro informático de cabecera, ejem, ya sabes de quien hablo...
Publicado por: Gonzo | martes, julio 19, 2005 en 10:52 a.m.
Que agradable decepción bajarse pornazo en vez de una peli. A mi me ha pasado, y conservo las pelis clandestínamente (me da corte que la parienta vea que me bajo porno de internet, así que no lo hago). Tengo unas 7 u 8, de distinto tipo, pero de muy buena calidad. Lo que se supone que te esperas es a un puto gracioso violando tu paz sexual con una escena de coprofagia o zoofilia bajo títulos como "Million Dollar Baby" o "Constantine", pero no, las veces que me ha pasado son películas dignas de ser guardadas en un rinconcillo del disco duro, agradables sorpresas como "The North Pole. Part. 11" (pero que imaginación) del mito dorado de mi infancia pajillera, efectivamente, Peter North envuelto en diversas aventuras gracias a su indecente chorro de esperma. O una sensual peli brasileña con superbrasileñas dándolo todo en la cancha, ¿alguien ha visto porno en portugues?, no sé si en boca de una brasileña sonaría erótico hasta el vascuence, pero esa musiquilla de acento portugues entre gemidos es muy pero que muy agradable.
Esto ya supera el gonzo (con perdón). Hay pelis que no es que tengan guión, es que casi no tienen ni cámara!. Bajé una producción francesa que consistía en un tio grabando a una piba en medio de la calle, se subia la falda y dejaba al aire el culamen, la gente pasaba por su lado y nadie se coscaba. Se apartaba un tirante y dejaba al aire un seno. La gente seguía sin coscarse. Paseaba en pelotas por un parque desértico, a 100 m. una mujer paseando al perro. Se la chupaba al colega en un aparcamiento, la gente cogia su coche y se iba, y como viene siendo la tónica, nadie se enteraba de lo que se traían entre manos los chavales. Pues bien, eso era una peli, con títulos de credito, productora, y toda la mandanga esa de las pelis. Ya se que hay gente que se pone como una moto follando al filo de lo imposible, pero de ahí a excitarse viendo a dos cobardicas que estan a años luz de ser pillados va un trecho. Desde luego la peli era curiosísima.
Publicado por: Rock | martes, julio 19, 2005 en 01:12 p.m.
a los vínculos de autobombo que les has puesto, don (punto) G, hacia tu puntukom les falta el "http://" inicial
Publicado por: lo74 | martes, julio 19, 2005 en 01:22 p.m.
Se me comienzan a ver mal ahora desde el post "por qué sentimos frío?
Que cosa tan rara por dios.
Lo de Kentucky han metido mano, fijo.
Publicado por: Blackstar | martes, julio 19, 2005 en 01:57 p.m.
Es la gran conspiración Kentuckyniana, sin duda.
Pues no sé a qué se puede deber. Nadie más me ha dicho que sufra esos fallos.
Ya he corregido lo de los links, jotaele, en un par de horas tendrás un e-mail... Grazzie, Basmatti.
Publicado por: Gonzo | martes, julio 19, 2005 en 02:29 p.m.
Joder, desde el de mi casa ahora se ve bien!!
No he dicho nada, entonces tiene que ser algo del ordenador del trabajo
Publicado por: Blackstar | martes, julio 19, 2005 en 02:44 p.m.
La dislexia me ha llevado a leer Gontzal Melendi. Infortunio desagradable, el máldito tipo de las 63 trenzas (un tarado que aprende a contar con su cabello)me persigue.
No hay escapatoria.
Publicado por: | martes, julio 19, 2005 en 03:26 p.m.
La dislexia me ha llevado a leer Gontzal Melendi. Infortunio desagradable, el máldito tipo de las 63 trenzas (un tarado que aprende a contar con su cabello)me persigue.
No hay escapatoria.
Por cierto, mi nombre es Ungido por el Señor. Que paradójico.
Publicado por: Thanatos | martes, julio 19, 2005 en 03:28 p.m.
Grande. Gontzal como usted me dijo la primera vez que hablamos en la ciudad del hard rock que es para mi ahora Zaragoza. Suena mejor el acento bilbaino, dónde va a parar
Publicado por: Spirit 76 | martes, julio 19, 2005 en 05:01 p.m.
Si me voy a Febrero de 2005, la página me sale ligeramente desconfigurada. Que algún dostó le eche un ojo.
Por cierto,
me da corte que la parienta vea que me bajo porno de internet, así que no lo hago
miedica, comparte tu porno con tu mujer!
Publicado por: Troutman | martes, julio 19, 2005 en 05:45 p.m.
Lo de los títulos y las canciones es falso. Eso te lo has inventado a posteriori: en realidad "nunca he recogido algodón" es una forma suave de decir "NO SOY NEGRO". Tenías ganas de aclararlo, mandinga.
Publicado por: Chingoto | jueves, julio 28, 2005 en 11:53 a.m.
quero ser masonico, quero vender minha alma
Publicado por: diego | jueves, julio 27, 2006 en 02:53 p.m.