El destino, en movimiento
El que acaba de finalizar ha sido un año extraño, extrañísimo en lecturas. Por un lado, se ha confirmado el arrinconamiento de los libros de ficción, tendencia que comencé a experimentar hace unos años y que siempre había tratado de mantener a raya. En 2005 he perdido por completo los papeles y, tentado por la curiosidad más pueril, me sumergí en una auténtica espiral de libros raros, de aquellos que encierran un conocimiento más que dudoso. En otras palabras, LA LISTA ES DE UN BIZARRO QUE ACONGOJA.
He obviado volúmenes que no he leído enteros pero que han resultado referenciales a lo largo de todo el año como El Misterio de las Catedrales de Fulcanelli, Iconografía de los Santos de Juan Carmona Muela, Diccionario de la Españología de Luis Carandell o libros de viajes diversos como las ‘guías secretas’ editadas por Al Borak en los años setenta. También he de hablar de los libros que comencé en 2005 y todavía me acompañan: El Nombre de la Rosa, de Umberto Eco, El libro de las ilusiones, de Paul Auster, El Sonido de la Bestia, de Ian Christie y El Enigma Sagrado, de M. Baigent, R. Leigh, H. Lincoln. En fin, esto es lo que he sido-leído en los últimos 365 días
-Los templarios y otros enigmas medievales, de Juan Eslava Galán. Ideal para leer en el cuarto de baño.
-Auschwitz explicado a mi hija, de Annette Wieviorka. Una curiosidad, un pasatiempo recomendable para introducirse en el Holocausto.
-Las claves del Código Da Vinci, de Mariano Fernández Urresti. Culturilla general.
-Polvo del Infierno, de Peter Kolosimo. Libro de culto por lo raro, disparatado y mal escrito (o mal traducido, quién sabe) que está. Creo que Grant Morrison lo ha leído.
-Los supervivientes de la Atlántida, de J.G. Atienza. Por momentos, interesantísimo. Por momentos, ladrillazo.
-Las asombrosas aventuras de Kavalier & Clay, de Michael Chabon. Acusé su elevado número de páginas, pero me gustó.
-El siglo de Tintín (Biografía), de Fernando Castillo. Si te gusta Tintín, has de leerlo. Revela una interesante conexión entre Hergé y Sansebastianópolis.
-Estupor y Temblores, de Amelie Nothomb. Breve, conciso y morboso.
-Asfixia, de Chuck Palanhiuk. Ejemplo claro de novela que me aburre.
-Breve Historia del Mundo, de Ernst H. Gombrich. Pocos libros me han aportado tantas satisfacciones y conocimientos como éste. Lo recomiendo a TODO el mundo.
-Historias Extraordinarias, de Roald Dahl. No es lo mejor de Dahl pero hace que sientas rendida admiración por la humildad e imaginación de este hombre.
-Nazismo Enigmático, de J.M. Romaña. Uno de los peores libros que he leído en mi vida. Denso, dudoso, mal escrito, pésimamente estructurado. Eso sí, lo acabé.
-El Misterio de Compostela, de Louis Charpentier. No quería, pero lo hice. Merece la pena sólo por leer un par de disparates. Entretenimiento puro y duro.
-Camas, de Groucho Marx. Decepcionante, a todas luces
-Herreros y Alquimistas, de Mircea Eliade. Todo un descubrimiento. Libro ultradenso y extrañamente interesante.
-Ultreia, de Luis Carandell. Carandell, santísimo varón, periodista referencial.
-Los cínicos no sirven para este oficio, de Ryszard Kapuscinski. Demagogia pura. Dudo sinceramente que se refiera a la profesión periodística.
-Hablan los escritores, Varios autores. Algunos capítulos son imprescindibles. Otros, olvidables. Ideal para fetichistas de hábitos.
-Franz Kafka y Praga, de Harold Salfellner. Para conocer otra Praga.
-Conversaciones con Billy Wilder, de Cameron Crowe. A pesar de la vanidad de Crowe, Wilder brilla con luz propia, por su sinceridad y, al igual que Dahl, humildad.
-El enigma de la Catedral de Chartres, de Louis Charpentier. Poco importa que sea un ensayo. Por momentos, es más imaginativo que una novela.
-La leyenda del Golem, de Ivana Pechaikova. Refrito de mitología fantástica checa.
-Las Creencias de los españoles: la tierra de María Santísima. Imprescindible ensayo sobra la cultura mariana celtíbera.
-Psicomagia, de Alejandro Jodorowski. Libro básico desde ya.
-Breve Historia de Guatemala & Guía de Tikal. Timidísimo acercamiento a dos temas fascinantes: la cultura Maya y a los primeros años de la conquista de Centroamérica.
-Cómo hacer el amor igual que una estrella Porno. Biografía de Jenna Jameson. Entretenimiento en estado purísimo, sin adulterar. Le sobran las 250 primeras páginas.
-La Fuente Wallace, de Juan Luis Aulet. Una pasión gemela.












